jueves, 12 de julio de 2012

ESTAMOS ENTRANDO EN UNA ACELERACION DEL CINTURON DE FOTONES La ciencia y las antiguas culturas afirman, que estamos al termino de una era compuesta por 24.000 años cósmicos. Una época de cambios que según designios matemáticos debiese comenzar entre Marzo de 1998 y Septiembre del 2012 Sin embargo, lo que parece como una especulación mas en torno a una catástrofe planetaria, no es sino un concepto del cambio cíclico de la vida sobre la faz de la Tierra. Cambio irremediable pero feliz, que colocará a quienes tengan la dicha de observarlo, en la primera fila de esta enorme pantalla llamada Universo. Científicamente, esta comprobado que cuando una antipartícula es formada, aparece a la existencia en un universo de partículas ordinarias las que en una fracción de segundo se encuentran y colisionan con un electrón. La carga (eléctrica) se cancela, y la masa total de la partícula es convertida en energía en la forma de FOTONES. Una banda o cinturón de fotones, fue descubierta en el espacio exterior en 1961, por medio de los nacientes instrumentos satelitales. Actualmente nos movemos hacia las Pléyades (Las Siete Hermanas), distantes unos 400 años luz de la tierra. En este grupo de estrellas se basan las mitología de muchos pueblos, entre ellos: Los Dioses Griegos; La Era o Tiempo del Sueño Australiano; La Mitología China; etc. A lo largo del tiempo, varios astrónomos famosos han realizado estudios y cálculos minuciosos sobre las Pléyades, habiendo llegado a la conclusión de que son un sistema de soles ubicadas en la constelación de Tauro, y que giran alrededor de Alción, la estrella mas grande y brillante del grupo. Por ejemplo, José Comas Solas, realizo un estudio especial de las Pléyades y descubrió que ellas forman un sistema, del cual nuestro Sol también forma parte, así como algunos otros soles, todos aparentemente con sus propios sistemas planetarios. A principios del siglo XVII, el astrónomo inglés, Sir Edmund Halley, estudiando la posición de las estrellas notó que al menos tres de ellas no estaban en la posición registrada por los griegos. La diferencia era tan grande que hacía poco probable que los grandes maestros griegos hubieran cometido un error. Le pareció muy claro a Halley que dichas estrellas se habían movido dentro del sistema. Por otro lado, Paul Otto Hesse en su libro "Der Jungeste Tag", también realizó un estudio especial del sistema de las Pléyades, confirmando que nuestro Sol forma parte de él. Encontró por ejemplo que a nuestro Astro Rey le toma 24.000 años completar una órbita alrededor de Alción. Dividió dicho ciclo en dos etapas o períodos de 12.000 años cada uno; un periodo de 12.000 años de oscuridad, que estamos finalizando en estos momentos , seguido de un período de 12.000 años de luz; para nuevamente incurrir en 12.000 años de oscuridad y 12.000 años de luz, etc. Hesse descubrió, además, que Alción tiene a su alrededor un gigantesco anillo o disco de radiación en posición transversal al plano de las órbitas de soles de sus sistemas, incluido el nuestro y que dicho anillo tiene un alcance efectivo de 2.000 años luz solares, o 759.864 billones de millas. De lo anterior se deduce, que cada uno de los soles de dicho sistema, a su tiempo y obligadamente, tienen que cruzar dicho anillo o disco de radiación. La velocidad de cada Sol es distinta, y por lo tanto, se toman tiempos distintos para cruzar el anillo. En el caso de nuestro Sol, tarda cerca de 2.000 años en cruzarlo. Este anillo, según Hesse, consiste de la descomposición, división o rompimiento del electrón, algo que hasta hoy todavía se desconoce en la Tierra. Al penetrar nuestro planeta en esta radiación serán excitadas todas las moléculas y átomos de todos los cuerpos existentes, sufriendo con esto una transformación de magnitud imprevisible. La mencionada excitación molecular creará un tipo de luz constante no caliente; luz sin temperatura que no produce sombra, de tal manera que ni en las cavernas más profundas existirá la oscuridad (en nuestro interior humano tampoco habrá oscuridad). Todo, absolutamente todo el material, en su exterior e interior, quedará iluminado, sin sombras, a partir del momento en que nuestro mundo penetre de lleno en el Cinturón de Fotones. La entrada a este Cinturón será gradual; primero entraremos a una Zona Nula, la que demorara aproximadamente dos días, para entrar a una zona en la que la oscuridad será total y que durara tres días donde los aparatos eléctricos no funcionarán, producto del hipermagnetismo existente, para después entrar en la parte mayor, donde como ya mencionamos, se va a experimentar luz sin fin (24 horas al día) durante 2.000 años y finalizará cuando el sistema solar salga durante otro periodo de cinco a seis días nuevamente, para entrar a un nuevo periodo de oscuridad que es lo que observamos actualmente, vale decir, día y noche. Sin duda, que este acontecimiento espacial producirá muchos cambios en las manifestaciones de la vida, al igual como ha sucedido en otras épocas de nuestra historia. Por ejemplo, las glaciaciones y otros cataclismos que han modificado la geografía del planeta; pues según parece, el anillo de Alción nos traerá grandes beneficios, pero también grandes calamidades, por lo menos en el principio. Si la Tierra entra en el anillo antes que el Sol, se producirá un fenómeno atmosférico semejante a un incendio tanto del cielo como de todo el planeta, esto, no obstante que no habrá calor ni dañará a nadie, pues será un fenómeno solamente para la vista, para los sentidos, aunque sí desde el principio se observarán alteraciones en la materia que aparecerá como luminosa, quizá como fosforescente. Por otra parte, en el caso de que el Sol ingrese primero en este Cinturón, se producirá en la tierra una oscuridad como noche con lluvia de estrellas que durará cosa de 110 horas (aproximadamente 5 días). Luego, la Tierra sufrirá el fenómeno ya descrito para quedarse con luz permanente durante 2.000 años. La oscuridad de que se hace mención, será como consecuencia de la modificación repentina que la radiación solar sufrirá por el contacto con el anillo fotónico. La lluvia de estrellas del segundo caso, será consecuencia de la extraordinaria excitación molecular en la atmósfera. El día perpetuo (2.000 años) será consecuencia de la propia radiación no dependiendo ya del Sol para tener luz de día (Benavides, 1990). Es muy probable que la rotación de la tierra disminuya un poco. Esto se debe a que, por la reducción de la radiación de la radiación solar, se espera que la temperatura se haga mas fría y las capas de hielo se extiendan hasta la latitud 40º en ambos hemisferios, dejando como región habitable y de clima templado las zonas cercanas al Ecuador. Sin embargo, la línea Ecuatorial no será probablemente lo que es hoy, debido a que la entrada de la Tierra en los Anillos de Alción producirá un cambio de la inclinación del eje polar, colocándolo en posición vertical respecto de la elíptica. Los libros de historia le informarán que han existido por lo menos cuatro Eras Glaciales registradas, y parece que duran aproximadamente 2.000 años. Hablando empíricamente (...) podemos aventurar una hipótesis; por ejemplo, que se trata de algo que esta en proceso debido al progresivo cambio de inclinación del eje de rotación del planeta. Esto, en el caso de llegarse a confirmar completamente, producirá cambios radicales de temperatura, de las corrientes marinas y naturalmente alterará el régimen climático; pero la realidad es que los diversos fenómenos que hoy esta viviendo el mundo ya han ocurrido en tiempos antiguos o sea que son cíclicos, que ocurren en tiempos más o menos fijos a consecuencia de que obedecen a la mecánica celeste, pero que por ocurrir a intervalos de muchos milenios no han sido suficientemente estudiados. Como quiera que sea, que parece ser que esa es la manera como la naturaleza logra renovarse a sí misma para proporcionar nuevos medios de vida. Estos cataclismos si así se les debe llamar, y que de tiempo en tiempo surge el planeta y la vida que sobre él palpita, no son hechos ciegos que tengan por objeto producir la muerte; muy por el contrario, son la manera de transformar lo estéril en fértil, empezando así una nueva etapa o edad de vida, todo ello sujeto a una previa programación..... (Benavides, 1990). Resulta interesante aclarar un hecho, y es que el descubrimiento o detección de este flujo hiperenergético de partículas se realizó precisamente en 1962, coincidentemente el mismo año en que se supone ingresamos en la influencia del Cinturón de Fotones. Calculándose la entrada plena u oficial en dicho fenómeno entre Marzo de 1998 y Septiembre del 2012. Fechas en que se cierran muchos ciclos calendarios de diversas culturas en el mundo.

viernes, 6 de julio de 2012

DECRETOS DEL ARCANGEL MIGUEL.. <1. Renuncio a cualquier expectativa relativa a mi evolución y progreso espiritual. Vivo el momento de cada día, concentrándome en el objetivo de restablecer la armonía y el equilibrio de mi cuerpo, de mi espíritu, de mis emociones y de todo, con mi Yo Superior. 2. Anulo todos los acuerdos hechos con mi madre, padre, hijos, hijastros, marido (mujer), ex-mujer (o ex-marido) o cualquier otra persona/s que me puedan retener en la tercera dimensión. 3. Renuncio a todos los conceptos no válidos sobre mi valor, mi percepción del amor, de la alegría, de la paz, de la seguridad, de la armonía, de la abundancia, de la creatividad, de la vitalidad, de la juventud, de la salud y del bienestar, de la vejez y de la muerte. 4. Renuncio a la necesidad de querer salvar el mundo o a cualquier ser humano que en él se encuentra. Tengo conciencia de que mi misión es aceptar mi maestría y vivir siendo un ejemplo de vida y de amor sin esperar nada a cambio. 5. Me libero de todos los preconceptos y memorias celulares en cuanto a mi cuerpo físico. Reivindico mi derecho divino a la belleza, vitalidad, salud y bienestar, consciente de que son mi estado natural y que basta seguir los impulsos del espíritu para que esa perfección se manifieste. 6. Renuncio a cualquier expectativa en cuanto a mi creatividad y a mi trabajo. Trabajo y creo por placer, consciente que la abundancia y los recursos provienen del Espíritu y de mi auto-confianza y no solo de mi esfuerzo. 7. Renuncio a cualquier condición de la tercera dimensión que las instituciones gubernamentales o afines me quieran imponer. No podrán controlar mi persona, ni mi abundancia o seguridad. Tengo plenos poderes para manifestar la seguridad, ser independiente y comandar mi propio destino. 8. Me libero de todos los residuos y deudas kármicas, así como de las energías impropias existentes en mí y en mi cuerpo físico, emocional y astral. Resuelvo todos los condicionamientos con agrado y desenfado para expandir la luz y unirme a los co-creadores del Paraíso en la Tierra. 9. Me libero de todas las concepciones falsas sobre mi capacidad de alcanzar el conocimiento, la sabiduría y las informaciones pertinentes provenientes del Espíritu y de las dimensiones superiores. Obtengo así nuevos conocimientos, conceptos y sabiduría que me permiten aprender, crecer y servir de ejemplo vivo. 10. Renuncio a cualquier juicio, idea preconcebida o expectativa relativa a otros seres, sabiendo que éstos se encuentran en su perfecto lugar y evolución. Les transmito Amor y coraje y me limito a brindarles información cuando me la pidan, teniendo el cuidado de recordarles que mi verdad puede no ser la de ellos.>

jueves, 28 de junio de 2012

Paulo Coelho Un guerrero de la luz comparte con los otros lo que sabe del camino. Quien ayuda, siempre es ayudado, y tiene que enseñar lo que aprendió. Por eso, él se sienta alrededor de la hoguera y cuenta cómo fue su día de lucha. Un amigo le susurra: “¿Por qué revelas tan abiertamente tu estrategia? ¿No ves que actuando así corres el riesgo de tener que compartir tus conquistas con otros?” El guerrero se limita a sonreír, sin responder. Sabe que si llegara al final de la jornada a un paraíso vacío, su lucha no habría valido la pena. El guerrero de la luz aprendió que Dios usa la soledad para enseñar la convivencia. Usa la rabia para mostrar el infinito valor de la paz. Usa el tedio para resaltar la importancia de la aventura y del abandono. Dios usa el silencio para enseñar sobre la responsabilidad de las palabras. Usa el cansancio para que se pueda comprender el valor del despertar. Usa la enfermedad para resaltar la bendición de la salud. Dios usa el fuego para enseñar sobre el agua. Usa la tierra para que se comprenda el valor del aire. Usa la muerte para mostrar la importancia de la vida. El guerrero da luz antes de que se la pidan. Cuando ven esto, algunos compañeros comentan: “Quien necesita algo lo pide”. Pero el guerrero sabe que existe mucha gente que no consigue —simplemente no consigue— pedir ayuda. A su lado existen personas cuyo corazón está tan frágil que comienzan a vivir amores enfermizos; tienen hambre de afecto, y vergüenza de demostrarlo. El guerrero las reúne alrededor de la hoguera, cuenta historias, reparte su alimento, se embriaga junto con ellas. Al día siguiente, todos se sienten mejor. Aquellos que miran la miseria con indiferencia son los más miserables

domingo, 17 de junio de 2012

Oración para la libertad Creador del Universo, hoy te pedimos que compartas con nosotros una fuerte comunión de amor. Sabemos que tu verdadero nombre es Amor, que comulgar contigo significa compartir tu misma vibración, tu misma frecuencia, porque tú eres lo único que existe en el Universo. Hoy te pedimos que nos ayudes a ser como tú, a amar la vida, a ser vida, a ser amor. Ayúdanos a amar como tú, sin condiciones, sin expectativas, sin obligaciones, sin juicios. Ayúdanos a amarnos y aceptarnos a nosotros mismos sin juzgarnos, porque cuando nos juzgamos, nos hallamos culpables y necesitamos ser castigados. Ayúdanos a amar todas tus creaciones de un modo incondicional, en especial a los seres humanos, y sobre todo a las personas que nos rodean: a nuestros familiares y a todos aquellos que nos esforzamos tanto por amar. Porque cuando los rechazamos, nos rechazamos a nosotros mismos, y cuando nos rechazamos a nosotros mismos, te rechazamos a ti. Ayúdanos a amar a los demás tal como son, sin condiciones. Ayúdanos a aceptarlos como son, sin juzgarlos, porque si los juzgamos, los encontramos culpables y sentimos la necesidad de castigarlos. Limpia hoy nuestro corazón de todo veneno emocional, libera nuestra mente de todo juicio para que podamos vivir en una paz y un amor absolutos. Hoy es un día muy especial. Hoy abrimos nuestro corazón para amar de nuevo y para decirnos los unos a los otros: «Te amo», sin ningún miedo, de verdad. Hoy nos ofrecemos a ti. Ven a nosotros, utiliza nuestra voz, nuestros ojos, nuestras manos y nuestro corazón para compartir la comunión del amor con todos. Hoy, Creador, ayúdanos a ser como tú. Gracias por todo lo que recibimos en el día de hoy, en especial por la libertad de ser quienes realmente somos. Amén. Don Miguel Ruiz.

miércoles, 13 de junio de 2012

La belleza de nuestra alma Abriendo la puerta de los milagros – 11 de junio de 2012 – por Karen Berg En términos kabbalísticos, el cuerpo es como la tierra, y el alma es la parte que tiene que ser cultivada y nutrida para ser fructífera. La única forma en que nuestra alma pueda dar frutos en este mundo es si nos damos una oportunidad para escucharla. En otras palabras, necesitamos tomar la decisión proactiva de conectar con aquella parte de nosotros que está más allá del aspecto físico, nuestra alma. Lo que ocurre la mayor parte del tiempo, sin embargo, es que estamos tan ocupados haciendo cosas (trabajo, personas, negocios, familia) que no nos tomamos el tiempo para ver la belleza que está dentro, el tiempo para hablar con nuestra alma y preguntarle qué quiere de nosotros. Leí dos historias inspiradoras esta semana. Una era sobre una joven mujer quien creó una librería para niños sin hogar para que pudieran leer antes de irse a la cama. La otra fue sobre una joven mujer de una comunidad de Somalia en Minnesota quien estableció una fundación para otorgar a otras personas de Somalia las mismas oportunidades educativas que ella había tenido. Ambas mujeres lograron ir más allá de ellas mismas para traer algo poderoso al mundo, que es esencialmente nuestra misión como seres humanos. El creador no nos colocó aquí para simplemente vivir, reproducirnos y morir. Él dio a cada uno de nosotros un trabajo específico por hacer para transformar el mundo en un lugar mejor porque hemos vivido en él. Esto no quiere decir que tenemos que volvernos activistas o cambiar cada caso de caos que veamos. Lo que quiere decir, sin embargo, es que necesitamos nutrir ese algo especial dentro, en nuestra alma, que nos dé la habilidad de ir más allá de nuestra naturaleza. ¿Cuál es nuestra naturaleza? Pensar únicamente en nosotros mismos. Curiosamente, la paradoja de la vida es que cuando pensamos sólo en nosotros mismos, nunca estanos satisfechos. Por ejemplo, pudimos haber comido la mejor comida del mundo y salir del restaurante y decir: “¡Wow! Éste fue un gran lugar para comer”. Pero preguntémonos a nosotros mismos a cerca de esta fabulosa comida un mes después y seguramente no la recordaremos. Pero si vamos a un restaurante con una amiga y le damos algo que la ayude, o quizás la amiga comparte algo non nosotros, puedes estar seguro que recordaremos esa comida. ¿Por qué? Porque hubo un compartir involucrado, y la razón por la que estamos aquí en esta vida es para practicar el compartir tanto en la forma grande como en la pequeña, así como la joven mujer sobre la que leí esta semana. Nuestro trabajo es manifestar nuestra alma en este mundo físico. De lo contrario, no hay propósito para nuestra vida; de lo contrario, podríamos ser animales y no lo somos. No olvidemos que nuestro cuerpo es sólo una prenda, y que conectamos con la fuerza de la Luz sólo a través de la belleza de nuestra alma.
La verdad es que somos adictos a sufrir, y eso está en automático. Simplemente lo actuamos como si fuera una sentencia aplicada por algún castigo merecido. Pero podemos cambiar nuestra dependencia robótica al sufrimiento por el regocijo absoluto de vivir. Es tan simple como eso. La mayoría de los seres humanos son infelices, y uno de sus entretenimientos preferidos es quejarse y culpar al afuera por lo que les sucede. Puede tratarse incluso de personas exitosas, hermosas, famosas, pero siempre hay algo que está mal para ellas y que no les permite ser felices. Porque, en realidad, no importa lo que tengas, lo que importa es lo que eres en cada momento, lo que estás siendo en tu vida. Y el estar siendo, el ser, tiene que ver con lo interno y no con lo externo. Las personas se quejan, eso es algo constante, y donde quiera que vayan, siempre habrá algo que esté mal, ya sea con el gobierno, con el medio ambiente, con el clima o con la economía. Estando en Suiza o en Australia, yo no podía creerlo, ¡allí también se quejaban de la economía! ¡Me quedé boquiabierta! y les dije: ¡Ustedes no tienen idea, ni siquiera saben lo que significa ser pobre o no tener! ¡Increíble! Ahora bien, esto depende únicamente de la percepción. La percepción de quien está en la queja está enfocada en el “yo no tengo”, en “hay algo que necesito”, en “eso que él no quiere hacer y por eso no me hace feliz”, en “cómo se comporta mi madre”, en “lo que ella dijo”, en “lo que mi novio no hizo”, o en “el hijo problema”. Es el enfoque y la creencia o el juicio de que “siempre hay algo que falta” y “esa es la base de mi descontento y sufrimiento” y “si eso falta, es imposible disfrutar de nada más”. Esta actitud se ejerce de una forma constante, y es porque eso mismo es la dualidad, y mi foco se transforma en el vehículo de percepción de esa dualidad. Entonces no podemos ver las cosas hermosas que suceden, ni apreciar lo pequeño y maravilloso que se desenvuelve en cada momento a nuestro alrededor, el milagro mismo y la magnificencia de la vida que late en nosotros y nos rodea. ¿Por qué sucede esto? Porque funcionamos en automático, robotizados, casi repitiendo respuestas a situaciones, sin ser concientes ni de nosotros mismos ni de nuestro entorno. No tenemos entrenamiento en la apreciación, en el agradecimiento, en lo que nos une, en el amor; por eso no es nuestro foco, por eso no podemos percibirlo así. Pero, ¿y si lo tomamos como el desarrollo de un arte? No diferente a lo que sucede en la música, la pintura, la escultura o la danza, que para desarrollarse requieren aprendizaje y práctica, lo que es natural, más la repetición y el perfeccionamiento de la acción. En este caso, en el arte de disfrutar la vida, está ya dada la vida misma, a la que llegamos dichosos, o sea el don natural está, pero no lo hemos cultivado, y ahora decidimos desarrollarlo. Entonces, me enfoco en el amor, en la apreciación, en la gratitud; no me enfoco en la crítica, la queja o en ver únicamente lo que falta. ¿Qué te parece? En la dualidad siempre habrá algo que esté mal, hasta que uno se transforma en tanto, pero tanto amor, que lo único que se puede ver es la perfección misma de todo lo que es. Y allí la mente dice: ¡Eso es irreal! Pero no, ¡es la verdad! Porque el amor percibe solo la unidad dentro de la dualidad, elige la vibración más elevada, empuja al cambio. No seas un robot pasivo e indiferente, y así verás que te ocuparás de las cosas con mucha profundidad y presencia, pero no sufriendo por aquello que percibes como injusto sino elevándolo y contribuyendo con la belleza de ese estado de dicha. Ese es el poder del amor. Ese es el poder del amor, y al pulir tu arte, la obra maestra resultante vibrará en tal plenitud que siempre estarás feliz. Y será algo que tú has creado. Te invito a que, en estas próximas semanas, por lo menos 3 o más veces al día, te enfoques en el cultivo de lo bello, en la apreciación de las cosas pequeñas, en encontrar aquello que puedes agradecer por todo lo que va aconteciendo. Y en aquellas áreas donde las cosas no van saliendo bien, también agradecer que esas experiencias te estén brindando la oportunidad de aprender, de cambiar, de pulir y perfeccionarte en descubrir la expansión de la dicha y el amor en tu vida cotidiana, en tu relación contigo mismo y con los demás, en tu relación con el planeta, en tus relaciones humanas en distintos niveles de profundidad. Toma nota de tus descubrimientos y aprendizajes, observa tus cambios, detecta tus resistencias a cambiar, y entrégate a pulir esos aspectos con amor. Y goza del brillo de la dicha. Anota lo que quieres cultivar más. Y entonces será como si un velo comenzara a caer de tus ojos: tu percepción comenzará a cambiar y gozarás tu obra, tu vida, tu creación, tu expansión de conciencia, disfrutando tu experiencia humana, siendo amor en acción. Con el paso de los días sentirás el amor que crece después del agradecimiento, porque sí, porque es tu sentir, tu obra maestra, tu vivir.

miércoles, 6 de junio de 2012

VER CON ALGO MÁS QUE LOS OJOS Percibo cosas que no puedo explicar con palabras, pero son más claras que las palabras porque ni siquiera admiten interpretación. Se cuando las plantas están felices y cuando no. Y la felicidad de las plantas es más sencilla que la nuestra, porque cuando no están felices, es porque algo en el entorno no está bien, y no porque ellas estén "pensando" mal, porque no piensan. Esto lo percibo mirándolas.... cuando están bien las veo sanas, como si interiormente brillaran (y no lo digo metafóricamente), y cuando están mal, se nota que están deprimidas. Con el tiempo he aprendido a distinguir que es lo que necesitan que les cambie. Ahora adivino de inmediato que les pasa, aveces no les gusta el macetero, u otras veces no les gusta el lugar donde las puse, pero a todas les encanta la lluvia. Hay planas más independientes y otras más sensibles que necesitan más atención. Y no digo atención de tipo "regarlas", sino que atención de darles importancia. Con las personas con las que me relaciono, me pasa que las percibo como sol o como hoyo negro, sin que hablen, sino con su sola presencia. Bueno también están las personas que no están ni radiantes ni oscuras, sino dormidas, que sólo físicamente están despiertas, pero esas pasan desapercibidas para mi así que es otro tema. En fin, cuando están como sol, no me llama tanto la atención, lo veo como algo normal, pero si me llama la atención cuando las veo sin brillo (literalmente), como hoyo negro. Se les va el brillo de los ojos, y uno se siente ultrajado con sus miradas, como si te estuvieran sacando algo de ti. Da un poco de miedo o asco. Su presencia es "apestosa" y cuando se te acercan uno siente como si tuviera un hoyo negro al lado tuyo. Como yo percibo esto, me alejo rápidamente, pero algunas personas que no perciben nada y sólo confían en su mente y en las cosas racionales se quedan y luego no entienden porque se contaminaron con agresividad, irritabilidad, rabia, pena o desesperanza. Por eso yo cuando digo que una persona está luminosa es porque realmente la veo brillando a través de sus ojos, y cuando una persona está sin brillo es porque realmente la veo como que algo le falta (aunque esa persona esté intentando parecer simpática o feliz, y esté actuando, o incluso antes de que hable). Para la gente de campo, o quienes viven en la naturaleza y no están tan distraídos de si mismos, todas estas percepciones son tan naturales y comunes como su propio nombre, pasan a ser algo llamado "sentido común", porque es un sentido, y bien común. Pero cuando uno empieza desde niño a creerle todo a la mente, a lo racional, a lo que puede ser comprobado con pruebas experimentales con parámetros que no tienen nada que ver con el verdadero lenguaje de la naturaleza y la intuición, el sentido de la percepción extransensorial se atrofia. Es por la misma razón, que las personas que viven en entornos naturales o alejados de la turbulencia de las ciudades saben cuales plantas curan tales afecciones, saben qué significan ciertos comportamientos de los animales, de las nubes, y lo creen absolutamente, porque saben muchos de los secretos de la naturaleza, debido a que nunca se les atrofió la percepción extrasensorial. No lo creen por ignorancia - como piensan los que se les atrofió el tercer ojo-, sino que creen en esto porque lo "SABEN" con esa certeza tan auténtica como lo que se sabe de corazón. Yo sólo uso esta percepción ahora para relacionarme con la gente. A las personas que las veo sol, me acerco feliz y sin ninguna barrera ni defensa, pero a las personas que las veo oscuras, no me acerco y las evito. Pero, si por cualquier razón me tengo que relacionar con ellas momentáneamente, internamente me pongo defensas y no les abro mi corazón. Cuando yo no abro mi corazón, soy sincera, pero me relaciono con la otra persona no desde una relación tu a tu, sino tu a extraño. Es decir, expreso mi opinión sin detalles, en lo justo y necesario, doy respuestas estándar, no debato nada con esa persona, todo lo que me diga me entra por una oreja y me sale por la otra, mentalmente me estoy protegiendo, y bueno, como no se puede tener intimidad con una persona con estos parámetros, naturalmente terminamos por distanciarnos tan rápido como el agua y el aceite. En cambio con las personas que sí abro mi corazón, no pongo ninguna barrera, soy sincera, cariñosa, y abierta.